El París de los años 20: la élite de la bohemia artística
Unos personajes que al protagonista de la última película de Wody Allen “Medianoche en paris” fascinan. Vivero intelectual de artistas de la talla de Ernest Hemingway, Pablo Picasso, Scott Fitzgerald, Salvador Dalí o Luis Buñuel…
El protagonista, y por ende también el público, se debate entre dos mundos. Pero la edad de oro con la que siempre soñó pronto le traerá también infelicidades. Allen hace así bueno el axioma sobre el que edifica su genial entramado: Vivir, sea cuando sea, es en sí mismo un trabajo insatisfactorio. Es la moraleja, o mejor dicho una de ellas, que nos deja la genial y ocurrente fábula de Woody Allen. Maxim´s Paris La Belle Epoque Wody Allen Y la pregunta para este menú DE PAR EN PAR trasladada a la cocina. Cualquier tiempo pasado fue mejor o, por el contrario prefieres la cocina actual. Cual es tu opinión… Prueba el menú MAXIM´S A PARTIR DEL JUEVES… El menú se compondrá de cinco platos de la época a modo de juego y reflexión; el primer plato, un melón de la marca Bollo será una sorpresa y representara las exquisiteces y la opulencia. Después la famosa Pommes maxim,s en un juego de contradicciones. A continuación los clásicos, medio bogavante, pato a la naranja y una tarta de chocolate. Todo un espectáculo. El precio el de siempre 23 € mas bebidas. Hay que reservar, un día de antelación o un par de horas antes, el menú lleva trabajo y no se puede preparar al momento. Disponible entre semana y el fin de semana. 96 117 49 78
Maxim´s, La leyenda de París
Un joven francés, recién llegado a París tras su servicio militar en el norte de África, es invitado por su potentada tía a comer a Maxim´s. Es la primera vez que va, y su tía se alegra de antemano por compartir el placer de la experiencia. El se queda callado y ella se ve obligada a preguntarle qué le parece. «La comida es excelente», responde educadamente. “Claro, la comida», dice ella encogiéndose de hombros «Sí, es buena. Pero no se viene a Maxim’s simplemente por la comida. Es el ambiente. ¿No lo encuentras maravillosamente simpático?» «Francamente, mí querida tía, no. El decorado está pasado de moda, es feo. Como se puede esperar en un sitio tan caro, la mujeres van bien vestidas, pero en general -y perdóname- no son de mi generación. Los hombres son evidentemente ricos, ¿pero que más tienen de bueno? La comida es excelente, pero me dices que no es lo importante de Maxim’s. ¿Que es entonces? , ¿Ser visto aquí? Encuentro absurdo y un poco triste ese anticuado snobismo.» La tía se crispa. «El norte de África te ha hecho insensible. No entiendes nada.» «No, no lo entiendo. Me lo tendrás que explicar”. ¿Por qué la gente sigue viniendo a un sitio así?» «Vienen,» contesta la tía con una simplicidad triunfante, «porque es un lugar donde la gente ha sido feliz durante sesenta años.» El sobrino se queda anonadado. Claro que podría haber contestado que es tan posible amar como odiar en un restaurante, independientemente de la calidad de la comida: pero las anécdotas de Maxim’s nunca terminan de esta manera.
Así empezó el mito…
Jorge García Polop
Estimados amigos:
Hemos recibido copia de vuestro menú Maxim’s con el MELÓN BOLLO. Como Social Manager de Bollo me he permitido publicar un enlace a vuestro face y vuestros datos de contacto en nuestro perfil de facebook. Esperamos que os sea de ayuda para dar a conocer vuestro excelente trabajo.
http://www.facebook.com/bollofruit y http://www.facebook.com/melonbollo
Un cordial saludo.
Jorge García