FALLAS 2018: Comida del día de San José

FALLAS 2018: Comida del día de San José

200 a. C.: Todo comenzó con un bambú lanzado al fuego en China. Al expandirse el aire en el interior, explotó. Los aldeanos decidieron que era un buen modo de ahuyentar a los espíritus.

Entre el 600 y el 900: La mecha se encendió cuando un alquimista chino combinó azufre, carbón y salitre, y le prendió fuego. Cuanto más oxígeno tenía el salitre, mayor era la explosión. Los chinos no tardaron mucho en mezclar ese polvo con rocas y metal para hacer bombas.

Menú del día de San José:
ENTRANTES:
– Carpaccio de bogavante con encurtidos y escabeche.
– Chipirón Nipón (rellenos de samosa e impregnados de salsa japonesa “Tonkatsu”).
– Alcachofas en tempura con crema de trufa.
– Festín de cigalitas a la plancha.

PRINCIPAL:
– Paella Valenciana melosa con judía rochet y pelota.

POSTRE:
– Tarta de avellana crujiente con chocolate y helado de canela.

– Precio por comensal 46€ con bebida incluida (refrescos, cervezas, vino blanco D.O. Rueda, vino tinto selección especial y café).
– Menú infantil: Entrante variado, paella y helado.
(Precio por niño 22€).

Si desea cambiar algún plato por cualquier otro de nuestra carta, estaremos encantados. Deben tener en cuenta que el cambio se realizará para toda la mesa y que deberán avisarlo con 5 días de antelación.

1295: Marco Polo llevó los fuegos artificiales a Europa junto con porcelana, joyas y especias.
De 1400 a 1500: El Renacimiento produjo grandes avances en arte, literatura… y fuegos artificiales. Los árabes los trajeron a la Península Ibérica y se convirtieron en tradición en Valencia, Murcia y Alicante.

1635: John Bate publicó Misterios de la Naturaleza y el Arte. En el segundo se daban pistas de cómo crear un dragón de fuego y otros espectáculos pirotécnicos. El libro resultó una inspiración para un jovencísimo Isaac Newton.
1730-1740: El poder para el pueblo. Al menos el de crear explosiones. Si antes solo los usaba la realeza, los independentistas de las colonias inglesas los usaron para celebrar sus éxitos. Y desde 1777 se volvieron costumbre en EEUU.
1830-1840: Llegó el color con los pirotécnicos italianos. Lo conseguían agregando sales metálicas como estroncio para el rojo, bario para el verde, cobre para el azul y sodio para el amarillo. El clorato de potasio aumentaba el brillo.


¡Paco Aviñó les desea unas felices fiestas!

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