No decía palabras…

No decía palabras,
Acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
Porque ignoraba que el deseo es una pregunta
Cuya respuesta no existe,
Una hoja cuya rama no existe
Un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
Remonta por las venas
Hasta abrirse en la piel,
Surtidores de sueño 
Hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
Una mirada fugaz entre las sombras,
Bastan para que el cuerpo se abra en dos,
Ávido de recibír en sí mismo
Otro cuerpo que sueñe;
Mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
Iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.

Aunque sólo sea una esperanza,
Porque el deseo es una pregunta cuya respuesta nadie sabe.

Luis Cernuda. Libro; poesía de los placeres prohibidos (1931).

Es la vida un continuo conflicto entre el deseo y la realidad?
Como dice el poema, nos gustaría subir a las nubes en forma de interrogación?
Una afirmación… “el deseo es una pregunta cuya respuesta no existe”
“Surtidores de sueño / Hechos carne en interrogación vuelta a las nubes”.
Somos un anhelo de realización personal con los límites impuestos por el mundo?
Alguna vez en la vida, queda satisfecho el amor entre las personas, el amor de pareja, el amor por tantas cosas como amamos?
Desear, es la cuestión, en su amplia palabra…
A veces estarás por encima de las nubes, a veces en las tinieblas del infierno… En la búsqueda de altura y abismo…

(“nadie sabe”)

Hoy me dio por ahí, en una noche de luna inmensa, en la noche de las hogueras, en el mar, en la noche de San Joan, en mi, uno más, cumpleaños, el 23 de junio, de hace unos cuantos años.
Besos. Paco Aviñó

No has soñado alguna vez en dejarlo todo. Un comenzar, como un folio en blanco. Empezar otra vida… Te atreves?

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