Cuatro mitos sobre el agua

 

El verano pasado, en pleno agosto, andaba en el coche escuchando la radio en compañía de mi amigo Javi, buscando un sitio para cenar, en un momento que nos quedamos en silencio escuchamos decir a modo de consejo del Ministerio de Sanidad la siguiente frase: “si hace mucho sol, ponte a la sombra y si tienes sed bebe para que no te de un jamacuco”. La verdad, nos quedamos de piedra, a estas alturas de la procesión alguien desde arriba y no era Dios, nos da esta gran lección. ¿En qué sociedad vivimos? ¡¡¡Nos preguntamos!!!

Beber mucha agua ayuda a eliminar toxinas. Todo lo contrario, beber mucho dificulta a los riñones su trabajo de filtra

r la sangre. Lo mejor es beber sólo cuando tengamos sed a pequeños sorbos y ensalivando bien.
Beber mucha agua ayuda a perder peso. Beber agua se aconseja a las personas que están a dieta porque mantiene la boca llena y entretenida con cero calorías, si no comes, pierdes peso, nada más. Puestos a beber mucho, la más adecuada es la mineral. Evitar la clorada, quimicalizada y rica en calcio pues termina acumulándose en arterias y articulaciones, o sea artrosis. Tampoco beber agua destilada, es agua muerta. Mete un pez en agua destilada y morirá rápido.

Beber dos litros de agua al día. No hay ninguna evidencia médica ni experimental de que ello beneficie a la salud. La sed es sólo sinónimo de una ligera pérdida de minerales que recuperaremos bebiendo sólo por instinto y nutriéndonos bien. Un exceso de agua en el organismo ayuda a que los minerales se diluyan con mayor rapidez en el plasma sanguíneo dando lugar a la aparición de calambres, cansancio y pérdida de agilidad mental.
Es fácil deshidratarse durante una sesión de ejercicios. Deshidratarse significa que una persona pierda el 2% de su peso, no es necesario beber durante el ejercicio. No podemos ser tan exagerados, no podemos vivir en la cultura del síntoma. Hombre, si estas corriendo una hora al sol!!!

Es muy importante no hacer caso de las campañas publicitarias que aconsejan beber dos, tres, cuatro litros de agua diaria. ÉSTA ES UNA MODA COMERCIAL. No es necesario estar bebiendo a toda hora, ir siempre acompañado de una botella de agua es una obsesión hoy, parece la fórmula sagrada para estar guapos, como nos sugieren algunas tontas estrellas mediáticas.

Si tu cuerpo pide mucha agua es una señal de que no te estás nutriendo bien, busca una buena alimentación y todo se equilibrará, aunque esto no enriquezca a las multinacionales. Cuando haces excesos y has comido muchos embutidos, carnes, azúcar, grasas y alimentos cocinados altos en colesterol el cuerpo te pedirá agua para eliminar las sustancias estancadas, ésa es la prueba del funcionamiento en plan bestia.

Hay estudios que demuestran que un exceso de agua en el organismo altera el funcionamiento de los riñones, de la sangre y de los fluidos internos.
Beber mucha cantidad de agua no tiene beneficios extras para la salud, lo contrario como hemos visto sí.

Lo mejor, alimentarse bien, calditos, verduras, ensaladas a diario, legumbres, sopas, infusiones y también bebidas fermentadas con moderación.

Si tu lengua se pega al paladar, el mensaje es claro, hay que beber líquidos. Si la lengua se pega al paladar y no hay sed, significa que el organismo está EXHAUSTO, entonces lo que necesitas no es agua, sino sopitas templaditas y otras cositas reconstituyentes.

Esa lenguaaa… Paco Aviñó

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2 Comments

  1. Ana María

    mayo 20, 2012 at 6:40 pm

    Además hay que destacar que el organismo tiene diversas formas de obtener agua y, una de ellas, es a través de los alimentos como bien se expone aquí. No hay más que observar la Naturaleza. Toma tan sólo lo que necesita. El resto se pierde o genera resultados poco deseables.

    Reply

    • Paco

      mayo 21, 2012 at 8:36 am

      Cierto! Gracias por tu comentario!

      Reply

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